Ricardo Narváez
Psicólogo, especialista en Estadística Aplicada y candidato a Magíster en Psicología. Contratista de la Dirección de Evaluación de la Educación de la Secretaría de Educación del Distrito.

Análisis de brechas entre colegios oficiales y no oficiales de Bogotá entre 2019 y 2021

Miradas a la educación

La existencia de grandes brechas económicas y sociales entre regiones, países y entre diferentes sectores de la sociedad, han sido objeto del interés de los gobiernos y diferentes entidades que propenden por disminuirlas con el fin de contar con sociedades más equitativas. 

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe –Cepal– propone el estudio y análisis de los niveles de desarrollo de un país utilizando el enfoque de brechas estructurales, en el cual se “identifican, cuantifican y priorizan los obstáculos y cuellos de botella de largo plazo que impiden que los países de ingreso medio logren niveles de crecimiento a largo plazo equitativos y sostenibles” (Cepal, 2016, p. 14). Entre las brechas estructurales que se suelen tener en cuenta para el diagnóstico de brechas en un lugar determinado, se tiene en cuenta los niveles de pobreza, educación, salud, infraestructura y de fiscalidad, entre otras. 

Por su parte, el Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social –Ilpes–, adscrito a la Cepal, señala que dentro de las brechas sociales aparecen las variables educativas de manera central, considerando, entre otras, “el comportamiento de la pobreza, la indigencia, la calidad de la educación, los logros educativos, años promedio de educación, el uso e impacto de las TIC (…) y las diferencias de ingreso entre las personas” (Ilpes, 2016).

Para comprender las brechas en educación se deben tener en cuenta diferentes características asociadas al tipo de escolaridad (no solo el tiempo de esta), ya que se han encontrado diferencias en la calidad educativa relacionada con aspectos como el tipo de institución (diferencias entre colegios oficiales y no oficiales), nivel de ingresos económicos de los hogares, entre otros, “lo cual indica que la educación tiene una oferta diferencial asociada a las asignaciones iniciales que posee cada individuo en cuanto a lo social, cultural y económico, y a la vez posibilita distintos grados de acumulación a los diferentes grupos de individuos” (Celis, Jiménez y Jaramillo, s.f., p.68). 

Teniendo en cuenta la variedad de factores que influyen en la existencia de estas brechas, es imprescindible fortalecer los sistemas de seguimiento y evaluación que brinden información de varios factores. Por ello, desde el Plan Distrital de Desarrollo y la Secretaría de Educación del Distrito se ha fomentado el Sistema Multidimensional de Evaluación para la Calidad Educativa (SMECE) como una herramienta “que focalizará las atenciones en el desarrollo de las habilidades de los estudiantes con miras en la calidad y pertinencia académica” (Concejo de Bogotá D.C., Acuerdo 761 de 2020), ya que se fundamenta en una concepción de evaluación como proceso de reflexión permanente que se apoya en diversas evidencias.

El SMECE es la herramienta que posibilita al sistema educativo distrital contar con información periódica, oportuna y sistemática para la toma de decisiones fundamentadas, para focalizar acciones de mejoramiento, identificar a las poblaciones a las que deben dirigirse estas acciones y reportar avances en el logro del mejoramiento en calidad educativa, al recoger datos de diferentes fuentes para dar cuenta de la realidad de los actores de la comunidad educativa. El SMECE se compone de seis subsistemas (Evaluación de estudiantes; Evaluación docente; Evaluación institucional; Incentivos; Investigación, gestión y transferencia del conocimiento; y Seguimiento y evaluación a la política educativa) los cuales recogen información básica de manera ordenada que caracteriza al sector, de forma que facilite el seguimiento y evaluación de las diferentes estrategias implementadas para la mejora de educación en la ciudad. 

Para ilustrar un contexto actualizado de las brechas entre los distintos colegios del distrito, a continuación, se presenta un análisis comparativo de los resultados del Examen Saber 11.° entre colegios oficiales y no oficiales de Bogotá entre 2019 y 2021.

Método

Para realizar este análisis, se tomaron dos conjuntos de datos: los resultados por colegio que publica el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (Icfes) y la información disponible en la página de datos abiertos del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones[1]. Con los primeros datos se realizaron análisis descriptivos, incluyendo comparaciones del puntaje global en el Examen Saber 11.° y de sus distribuciones entre 2019 y 2021, y con la segunda información, que se encuentra anonimizada, se analizó el promedio del puntaje global por algunas características sociodemográficas en 2019 y 2020 de 304 colegios oficiales y 238 colegios no oficiales de Bogotá que resultaron comparables.

Para ello, se implementaron dos técnicas de emparejamiento usadas generalmente en estudios observacionales donde se busca comparar una variable entre dos grupos poblacionales sin el efecto de características que puedan generar sesgos en los resultados: la técnica nearest neighbor (Ho, Imai, King & Stuart, 2007), que empareja un individuo con otro que se asuma más cercano debido a que comparten características similares, y el algoritmo genetic que verifica iterativamente los puntajes de emparejamiento y los mejora utilizando una combinación de distancias y puntajes de emparejamiento.

Las técnicas descritas se aplicaron para emparejar los colegios oficiales y no oficiales de Bogotá con el fin de identificar los colegios comparables de cada sector. En este análisis se utilizaron dos covariables para controlar el emparejamiento: el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) de cada colegio, para factores socioeconómicos, y la localidad a la que pertenece el colegio, para factores institucionales/geográficos (Piñeros y Rodríguez, 1998). En los resultados, con la técnica genetic se descartaba una gran cantidad de colegios que no son comparables de acuerdo con las covariables, por lo que se decidió analizar los resultados obtenidos con la técnica nearest neighbor que disminuye considerablemente el sesgo de comparación y conserva una parte grande de la población. 

En este ejercicio se contrastó el puntaje global en el Examen Saber 11.° de todos los colegios y de los colegios comparables (emparejados), teniendo en cuenta tres variables sociodemográficas: acceso a internet y a un computador en el hogar y el sexo del estudiante.

 

Resultados[2]

A continuación, se presentan los resultados de este análisis en tres apartados que ilustran, respectivamente, las brechas entre colegios oficiales y no oficiales del distrito en: el comportamiento del promedio de puntajes globales del Examen Saber 11.°, la clasificación de colegios en A+ y A y en las variables sociodemográficas exploradas en este estudio.

La figura 1 ilustra el cambio en el promedio del puntaje global del Examen Saber 11.° en los diferentes tipos de colegios de Bogotá desde el 2019 hasta el 2021. Como se puede observar, en los tres años los puntajes más altos los han obtenido los colegios de régimen especial y no oficiales y los más bajos los colegios oficiales del distrito. Esta tendencia se ha mantenido y la brecha entre los colegios oficiales y no oficiales ha venido aumentando levemente, con una diferencia de 33.2, 34.6 y 40.8 puntos para los años 2019, 2020 y 2021, respectivamente.

Cabe anotar que, en los tres años, el promedio del puntaje global en Saber 11.° en los colegios de régimen especial, oficiales con administración contratada y no oficiales con matrícula contratada se calculó con un máximo de 35 colegios, mientras que este promedio en el sector oficial se calculó con 340 colegios y en el sector no oficial con 735 colegios, aproximadamente.

Figura 1. Promedio de puntajes globales de la prueba Saber 11° desde 2019 hasta 2021 por sector educativo.

puntajes globales saber 11

La figura 2 evidencia que el promedio del puntaje global del Examen Saber 11.° se ha mantenido entre 2019 y 2021, tanto en colegios oficiales como no oficiales. También se puede observar una menor variabilidad de los puntajes en los colegios oficiales con respecto a los no oficiales, aunque la mayoría de los primeros tienen puntajes inferiores al promedio de los segundos. Sin embargo, es importante notar que en los tres años hay colegios oficiales que obtienen promedios mayores en el puntaje global que algunos colegios no oficiales.

Figura 2. Gráfica de distribución de promedio de puntaje total en prueba Saber 11 en colegios de sector oficial y no oficial para los años 2019, 2020 y 2021.

promedio puntaje total saber 11

La figura 3 ilustra la tendencia de los últimos ocho años en el porcentaje de colegios oficiales y no oficiales clasificados en A+ y A a partir de los resultados del Examen Saber 11.°. Como se puede observar, el porcentaje de colegios no oficiales en las categorías A+ y A es mayor en comparación con los colegios oficiales. Hubo una leve reducción de esta brecha para 2017 y 2018, sin embargo, volvió a aumentar para 2019, 2020 y 2021 y se ha mantenido esta tendencia, con una diferencia cercana a 60 puntos porcentuales.

Figura 3. Brecha entre colegios oficiales y no oficiales en Bogotá en la clasificación de colegios en A y A+ a partir de los resultados de la prueba Saber 11 del año 2014 al 2021.

brecha colegios oficiales y no oficiales

Con respecto a las variables sociodemográficas abordadas en este ejercicio, las figuras 4 a 6 ilustran el puntaje global promedio en el Examen Saber 11.° en los colegios oficiales y no oficiales, según acceso a internet y a computador en el hogar y diferenciados por el sexo del estudiante en 2019 y 2020. Cada figura contiene la información de todos los colegios de Bogotá a la izquierda y la de los colegios comparables por la técnica de emparejamiento implementada en este ejercicio a la derecha.

Figura 4. Puntaje global promedio en prueba Saber 11° por sector educativo y acceso a internet, computador y sexo en 2019 y 2020 en todos los colegios de Bogotá.
 

Puntaje global promedio en prueba Saber 11° por sector educativo y acceso a internet, computador

Figura 5. Puntaje global promedio en prueba Saber 11° por sector educativo y acceso a internet, computador y sexo en 2019 y 2020 en colegios comparables de Bogotá.

Puntaje global promedio en prueba Saber 11° por sector educativo y acceso a internet, computador y sexo en 2019 y 2020 en colegios comparables de Bogotá.

Considerando todos los colegios de Bogotá, se observa que el puntaje global promedio en Saber 11.° suele ser mayor en los casos en que se cuenta con internet y con acceso a un computador en el hogar, en especial en colegios no oficiales; en los colegios oficiales no se presenta una diferencia tan marcada. Este comportamiento suele mantenerse entre 2019 y 2020. Con respecto al sexo y considerando todos los colegios de Bogotá, la figura 6 evidencia que no hay diferencias amplias entre estudiantes hombres y mujeres de colegios no oficiales, aunque en colegios oficiales las diferencias son mayores. Independientemente de las variables sociodemográficas contempladas, los colegios no oficiales presentan puntajes superiores.

Contrastando los resultados de todos los colegios con respecto a los de los colegios comparables, en las figuras 4 y 5 se observa que los últimos presentan una disminución en la diferencia de los puntajes entre los estudiantes que reportan tener y no tener acceso a internet y a computador en el hogar para los colegios no oficiales, mientras que para los oficiales dicha diferencia tiende a mantenerse. En cuanto a la variable sexo, la figura 6 evidencia que la brecha entre los colegios oficiales y no oficiales disminuye en los colegios comparables. Adicionalmente, al contrastar por categorías de las variables sociodemográficas consideradas (p. ej., tener y no tener acceso a internet) se presentan diferencias que favorecen a los colegios oficiales cuando se controla por el IPM y localidad.

Discusión

A partir de los resultados reportados en este ejercicio, se puede concluir que se ha mantenido una brecha en los resultados del Examen Saber 11.° entre colegios oficiales y no oficiales en los últimos años, en la que algunos factores sociodemográficos e institucionales pueden desempeñar un papel importante. La necesidad de identificar estos factores permitiría establecer estrategias oportunas de contención e impactaría directamente en la calidad de la educación para los colegios oficiales de Bogotá y así reducir estas brechas estructurales con los colegios no oficiales.

El encontrar que, por las categorías de las variables sociodemográficas consideradas (p. ej. tener y no tener computador en casa), los puntajes en el Examen Saber 11.° son mayores en los colegios oficiales frente a los no oficiales cuando son comparables (controlados por IPM y localidad), permite suponer que las brechas estructurales entre ambos sectores educativos están más asociadas con variables como inasistencia escolar, falta de aseguramiento en salud, falta de acceso a servicios públicos, entre otras, consideradas para el cálculo del IPM.   

Si bien desde el año 2014 se había venido incrementando la cantidad de colegios oficiales clasificados como A+ y A, desde el año 2018 se inició un descenso que aumenta la brecha educativa entre colegios oficiales y no oficiales, la cual se ha mantenido en 2020 y 2021, coincidiendo con la pandemia COVID 19. Por ello, la Subsecretaría de Calidad y Pertinencia ha desarrollado diferentes acciones tendientes a minimizarla y a mitigar las consecuencias asociadas al confinamiento. Por ejemplo, desde la Dirección de Evaluación de la Educación, se ha implementado la estrategia de fortalecimiento a los aprendizajes de los estudiantes de grado décimo y undécimo de colegios oficiales y la estrategia de Bachillerato Internacional.

Resulta prioritario para la Dirección de Evaluación de la Educación seguir acompañando las diferentes investigaciones que busquen encontrar las fuentes de estas brechas estructurales entre colegios oficiales y no oficiales de Bogotá, que impactan directamente en la calidad de la educación, y explicar cómo los diferentes subsistemas del SMECE pueden aportar en este sentido.

Referencias

 

[1] Esta información se puede consultar en la página https://www.datos.gov.co/

[2] Las figuras fueron tomadas de un análisis realizado por el equipo de estadística e instrumentos de la Dirección de Evaluación de la Educación de la Secretaría de Educación de Distrito.

Celis, M., Jiménez, O. y Jaramillo, F. (s.f.). ¿Cuál es la brecha de la calidad educativa en Colombia en la educación media y en la superior? Bogotá: Icfes, Serie Estudios.

Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (2016). El enfoque de brechas estructurales. Análisis del caso de Costa Rica. Santiago de Chile: Cepal.

Concejo de Bogotá D.C. (2020). Acuerdo No. 761 de 2020, Por medio del cual se adopta el plan de desarrollo económico, social, ambiental y de obras públicas del distrito capital 2020-2024 “un nuevo contrato social y ambiental para la Bogotá del Siglo XXI”. Bogotá, Colombia.

Ho, D. E., Imai, K., King, G., y Stuart, E. A. (2007). Matching as nonparametric preprocessing for reducing model dependence in parametric causal inference. Political analysis, 15(3), 199-236.

Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social (2016). América Latina y el Caribe al 2030. Hacia el cierre de brechas del desarrollo. Presentación en el Seminario Internacional Los objetivos del desarrollo sostenible y la construcción de futuros para América Latina y el Caribe. Santiago de Chile, 18 y 19 de mayo de 2016.

Piñeros, L. J. y Rodríguez A. (1998). Los insumos escolares en la educación secundaria y su efecto sobre el rendimiento académico de los estudiantes. Human Development Department. LCSHD Paper series No. 36. The World Bank. Latin America the Caribbean regional Office.