Educación virtual y pandemia: ¿hiperconectados?
La pandemia del Covid 19 desnudó las profundas brechas de inequidad y dificultades que día a día deben superar las familias y profesores, no sólo en la Colombia profunda, sino también en las grandes capitales del país.(Gutiérrez, 2022, p.9)
Según Gutiérrez (2022), el confinamiento, "poco a poco, como quitando las capas de una cebolla, comenzó a evidenciar las falencias de conectividad" que estudiantes y profesores de los colegios oficiales experimentaban. Atrás quedó el imaginario de que los niños y adolescentes manejaban las plataformas digitales de forma casi innata, que eran “nativos digitales”. Simultáneamente "salió a la luz la carencia de conocimientos por parte de muchos maestros y maestras en temas de tecnologías de la información y de la comunicación, así como en el trabajo con redes sociales, falencias que fueron suplidas gracias a su imaginación, creatividad y a su compromiso profesional" (p.10) que los impulsó a continuar con la praxis educativa y con su compromiso de garantizar el derecho a la educación.
Mientras se elaboraban y emitían nuevas directrices para la educación no presencial desde los colegios, las Secretarias de Educación y el propio Ministerio de Educación Nacional, los maestros utilizaron diversas herramientas tecnológicas propias de la modalidad virtual, como plataformas, pantallas, tablet, celulares y wasap….y se insertaron en la cultura digital; niños, jóvenes, profesores y adultos aprendieron a conectarse, trabajaron y se comunicaron como nunca antes se había visto a través de diferentes medios tecnológicos, todo ello gracias a la pandemia.
En el 2020 los estudios sobre la enseñanza y del aprendizaje en modalidad virtual eran incipientes. La información sobre los efectos positivos y negativos en términos pedagógicos, psicológicos, económicos, y médicos, aún se están realizando. Lo que sí sabemos es que, contrario a lo sucedido en el primer mundo, donde las políticas públicas hicieron que la crisis del Covid-19 fuera más llevadera, en Colombia un porcentaje importante de la población, especialmente aquellos que se encuentran en situaciones vulnerables, padecieron diversas afujías no solo a nivel tecnológico, académico, sino también nutricional, físico y psicológico.
Esta reflexión se apoya en los resultados obtenidos en el proyecto de investigación “Niños y niñas de Bogotá: entre el deseo de la política para la infancia y la realidad de las prácticas institucionales.”[1] Indagación realizada entre el 2020 al 2022, tomando como referencia diferentes experiencias educativas de profesores e instituciones que fueron surgiendo para hacer frente a las brechas digitales identificadas en la educación ofrecida de manera virtual durante la pandemia.
Ahora la educación y los maestros deben enfrentar el enorme reto de ir a la vanguardia en la apropiación de la tecnología en las aulas de clase; esta coyuntura, sumada a la relación que tienen los niños y adolescentes con las tecnologías digitales están provocando diferentes tensiones entre las visiones de los profesores y las visiones de los estudiantes, así como el surgimiento de diferentes enfoques y/o perspectivas pedagógicas que articulen la educación presencial con la educación en modalidad virtual.
Tensiones y aprendizajes:
— Mientras los estudiantes consideran que la cultura digital significa un mundo de posibilidades, fuente de entretenimiento, conocimiento y desarrollo de capacidades individuales; los maestros creen que la interacción temprana con las tecnologías es un distractor, una barrera para el aprendizaje y un foco de peligros y amenazas que ponen en riesgo la integridad de sus estudiantes. Neil Postman (1982), señaló que la tecnología y los medios de comunicación masiva, borrarían los límites establecidos entre niños, adolescentes y adultos, lo que conduciría a la subsecuente desaparición de la infancia y el fin de la educación (Postman citado en Narodowski, 2016, p.16).
— Los estudiantes “ven la educación presencial como la manera efectiva de crear rutinas, en contraste con la educación virtual que la perciben como un generador de desajustes en su diario vivir, sienten que es algo limitado, que hasta ahora está en construcción y que frena lo aprendido durante la educación presencial” (¿Hiperconectados? Imaginarios de estudiantes y maestros en su relación con la cultura digital. Gómez Julián et al 2020).
— La educación virtual es percibida por estudiantes y maestros como una educación de menor calidad; dicen los estudiantes que se requiere un profesor que los forme en el buen uso de las tecnologías, que desarrollen la capacidad de identificar los aspectos positivos, como también los posibles riesgos, que les permitan identificar las herramientas necesarias para su interacción con el mundo digital.
— Aún falta por superar las tensiones entre la educación centrada en los currículos por competencias y estándares; se requiere avanzar en proyectos pedagógicos con currículos flexibles y aprendizajes en espacios virtuales; la formación de la autonomía, el protagonismo de los estudiantes y su participación crítica en los mundos virtuales y presenciales, lo cual implica actualización de los manuales de convivencia de los colegios.
— La educación virtual en casa manifestó la necesidad de pensar el cambio cultural y pedagógico tanto al interior de las familias como en los colegios, corresponsables en la realización del trabajo del “cuidado” en los hogares y comunidades, a fin de redistribuir mejor este trabajo entre hombres y mujeres, propendiendo por el desarrollo de nuevas masculinidades.
Los retos de la alfabetización digital de estudiantes, padres, madres y docentes en confinamiento
El vínculo creado a través de los dispositivos tecnológicos entre los docentes y los acudientes, requiere de nuevos aprendizajes digitales, es un nuevo fenómeno de culturización digital; los familiares afirman que involuntariamente aprendieron nuevos conocimientos a partir de su participación como adultos aliados de la educación en casa mediante el uso de las pantallas y la conectividad. “Las nuevas prácticas de alfabetización hacen referencia a la capacidad de leer y escribir distintos tipos de textos, signos, artefactos, matices e imágenes a través de las cuales nos vinculamos y comprometemos con la sociedad en un sentido amplio” (“Los nuevos alfabetismos del siglo XXI” y la importancia de las nuevas alfabetizaciones, Lankshear & Snyder, 2000 en Dussel p.2, citado por Gutiérrez, 2022, p.163)
La educación en modalidad virtual evidenció las limitaciones en temas de alfabetización digital, pero a su vez el confinamiento hizo inevitable el uso de los dispositivos tecnológicos para comunicarse y resolver problemas de la vida diaria.
De acuerdo con Gutiérrez (2022), la virtualidad develó los atrasos en cuanto a la formación y actualización de los docentes en tecnologías de la información y la comunicación. Como lo plantea la Unesco, es urgente que se implementen cursos de actualización en cultura digital para los docentes de todas las áreas, pues la transmisión y circulación del conocimiento ha mutado del pizarrón y la tiza, a las pantallas táctiles. “La formación de los docentes no puede ignorar la relevancia de la cultura digital, la forma en que se produce y circula el conocimiento, y los cambios que está provocando en la vida humana y en el planeta. Sin utilizar la tecnología como panacea, es necesario incluir los medios digitales como medio para el desarrollo profesional mixto y a distancia, y sobre todo como tema de estudio. Además, es necesario investigar la potencialidad, los efectos pedagógicos, las posibilidades epistémicas y éticas, así como los puntos ciegos y las deficiencias de los medios y las plataformas digitales” (UNESCO, 2021)..
Enfoques y experiencias pedagógicas que articulan la educación presencial con la educación en modalidad virtual
La experiencia educativa del confinamiento nos invita a reflexionar sobre la educación antes, durante y después de la pandemia, dado que cada momento histórico está orientado por los discursos, las prácticas, la pedagogía y el papel que juega el sujeto en cada una de sus experiencias. Para Quiceno (2016), la experiencia es el límite de la observación y el ingreso a otra cosa, con ello refiere a la experiencia como un nuevo contacto que genera sensaciones en el ser a partir de la relación con algo… La experiencia es el espacio de lenguajes, de vivencias y sensaciones, producido entre el niño y su exterior.
El investigador de la infancia Francesco Tonucci (2021) se pregunta en una de sus últimas obras ¿sí puede un virus cambiar la escuela?, y considera que la pandemia es la oportunidad de que los estudiantes tengan aprendizajes nuevos convirtiendo los hogares en “laboratorios”, donde los maestros conectadosn a las plataformas digitales dialoguen con los estudiantes sobre estos aprendizajes y nuevos saberes, así como sobre sus sentimientos por no ir a la escuela.
Conocemos muchas experiencias y proyectos emprendidos por profesores (as) y algunas instituciones durante la pandemia, que ahora en la presencialidad han incorporado en su trabajo y enriquecido, producto del aprendizaje de más de dos años de trabajo con la modalidad virtual. Pero también sabemos que un gran porcentaje de instituciones educativas volvió a la normalidad de antes, sin aprender nada de la experiencia que significó la pandemia y como si estos dos años no hubieran existido.
La cultura digital globaliza el conocimiento, pero también el no acceso a ella incrementa las desigualdades entre los estudiantes más vulnerables. Es urgente fortalecer la educación en línea, desarrollar diferentes enfoques como la modalidad presencial asistida por las tecnologías. Durante los últimos tiempos, especialmente durante la pandemia y postpandemia, la mediación digital ha contribuido a generar diversos escenarios de trabajo que enriquecen el acto formativo sin perder el horizonte de la presencialidad.
La modalidad de educación y enseñanza híbrida unifica la formación online con lo más valioso de la educación presencial, es considerado hoy como el formato más adecuado para educar en la era digital. Al respecto Albert Sangrà, catedrático de Educación de la UOC e investigador del grupo Edul@b. señala que “Metodologías como esta del aula invertida pertenecen a los modelos híbridos que tanta relevancia han cobrado a partir de la pandemia, y que combinan el aprendizaje presencial y online. Un enfoque que, sin embargo, tiene aún mucho margen de mejora…los modelos híbridos siempre parten de una visión presencial: yo doy mi clase presencial y luego gano unos grados de flexibilidad añadiendo algo en línea”
Como cierre se puede decir que en Colombia la educación en modalidad virtual no se realizó de manera plena, debido a las limitaciones que imponen factores como las brechas socioeconómicas, la ausencia de conectividad y herramientas digitales adecuadas, el desconocimiento de las diversas plataformas tecnológicas. Sin embargo, los profesores (as) fueron la llave maestra en la creación y ejecución de las estrategias que permitieron llegar a los hogares de sus estudiantes, empezando con las cartillas y guías académicas, desarrollando estos contenidos con estrategias propias de la educación virtual, con las redes sociales y aplicaciones con las que los adultos estaban más familiarizados, facilitando de esta forma el encuentro y la comunicación con los estudiantes, evitando en lo posible su desconexión, no solo con la clase, sino también con el sistema educativo, como les ocurrió a muchos estudiantes que desertaron de la educación.
Referencias bibliográficas
Dussel, I. (s.f). Los desafíos de las nuevas alfabetizaciones: las transformaciones en la escuela y en la formación docente.
Gómez, J., Arenas, N., Bayona, M. (2020). ¿Hiperconectados? Imaginarios de estudiantes y maestros en su relación con la cultura digital. Tesis para optar al título de Maestría en Infancia y Cultura. Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Bogotá.
Gutiérrez, John A (2022) ¿Desconectados? La educación en modalidad virtual desde casa en tiempos de pandemia. Análisis del acceso a la educación en tiempos de pandemia Covid 19, en estudiantes de primero de primaria en el Colegio Sierra Morena -Sede B. Tesis para optar al título de Maestría en Infancia y Cultura, Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Bogotá ,D.C
Meneses, Nacho. Tendencias Pedagógicas que pisan fuerte tras la pandemia. El País. Madrid-España, agosto 4 de 2022.
Rincón Verdugo, Cecilia et al (2020) Hegemonía y alternativas en las políticas educativas para la Infancia en Colombia: Sujetos, Discursos y prácticas (1982 – 2015). Editorial Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Bogotá.
Tonucci, F. (2020). ¿Puede un virus cambiar la escuela? Editorial Grao. Barcelona
Zizek, S. (2020). Pandemia. La covid-19 estremece al mundo (1.a ed.). Anagrama. Barcelona
[1] El proyecto de investigación “Niños y niñas de Bogotá: entre el deseo de la política para la infancia y la realidad de las prácticas institucionales” asumió la indagación de un período de tiempo actual y contemporáneo, teniendo como punto de partida la importancia y relevancia que la cultura y la educación le ha venido dando a la educación de las infancias. Este proyecto es desarrollado por el grupo de Investigación Infancias de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, como continuidad del proyecto Hegemonías y Alternativas en las Políticas Educativas Para la Infancia en Colombia: Discursos, sujetos y prácticas 1982 – 2015, el cual fue desarrollado entre 2016 – 2017 en el marco del proyecto Políticas y Reformas Educativas en la Historia Reciente de México en el Contexto Latinoamericano: tensiones, formas de articulación y alternativas pedagógicas en la Línea Reformas Educativas en la Historia Reciente de América Latina: Rasgos, tendencias y experiencias, con el Programa APPeAL de la UNAM.